Presentación
Es-cool es un centro especializado en la educación infantil de niños de 0 a 3 años.
Es-cool es un termino que deriva de be-cool ("estar bien", "estar feliz"). Surge para ofrecer una atención educativa de alta calidad y pensado para brindar un ambiente acogedor y seguro-

La imaginación, experimentación y el aprendizaje despiertan a través del juego un ambiente de disfrute para los más pequeños.

En es-cool la base más importante se forma entre niños, padres y educadores.


DÓNDE ESTAMOS

☛ Parque del Agua, Paseo del Botánico 2-3 /50018 Zaragoza

☎ 976 09 59 77
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lunes, 14 de enero de 2013

¿Cómo enseñar hábitos y rutinas a los más pequeños?

Es importante comenzar desde temprana edad a crear buenos hábitos y rutina a los niños. Contra más tarde se empiecen a establecer dichas rutinas más dificil nos resultará que las apliquen.

Constuir rutinas es tan sencillo como repetir todos los días lo mismo, hasta que los niños se habitúan a ello sin necesidad de recordarlo. Para ello hay que tener constancia, paciencia y dedicación. Al principio les ayudaremos nosotros, además mientras le enseñamos aquello que queremos que aprendan es bueno explicarles el motivo por el que se hace.

A lo largo de la infancia sus horarios van cambiando, deberemos de ir adaptando las rutinas a esos horarios, la hora de la comida, la siesta, etc.

Enseñarles a los niños que han de lavarse las manos después de jugar y antes de comer, cepillarse los dientes después de comer o acostarse pronto por la noche es una inversión en salud para toda su vida, además estamos creando una estructura fundamental en su educación y construyendo su personalidad.

 Ellos no conocen el orden de las cosas, por lo que debemos ayudarles igual que les enseñamos el resto de elementos que constituye la vida. 

Los beneficios de crear hábitos y rutinas son cuantiosos. Conseguimos que se sientan seguros, ayudándoles a crear la idea de su mundo y convirtiéndolo así en un lugar previsible y por tanto más seguro.



"La rutina diaria es para los niños lo que las paredes son para una casa, les da fronteras y dimensión a la vida. La rutina da una sensación de seguridad. La rutina establecida da un sentido de orden del cual nace la libertad" (Rudolf Dreikurs- Psiquiatra y Educador Estadounidense)


miércoles, 19 de diciembre de 2012

HÁBITOS DE HIGIENE

CEPILLARSE LOS DIENTES

Es bueno, enseñar a los niños desde bien pequeñitos a cepillarse los dientes, para que comience a adquirir hábitos de higiene. Hacia los 2 añitos, cuando empiezan ha tener la mayoría de piezas dentales es un buen momento. Al principio, necesitara de nuestra ayuda pero poco a poco irá cogiendo independencia y podrá cepillarse el solito.

CONSEJOS:


  • El cepillo será de cerdas suaves. Seguramente al principio lo muerda y necesitará varios, pero poco a poco dejará de hacerlo.
  • Comienza por cepillarte los dientes delante de él para que le sirva de modelo.
  • Si no le convence la idea de cepillarse los dientes o le resulta aburrido, existen cepillos muy atractivos que les llaman la atención.
  • Puedes enseñarle como si fuese un juego o cantandole canciones a la vez que se cepilla los dientes.
  • Utiliza una pasta de sabores.
  • Motivale diciendo que es ya mayor, a los niños les encanta que los traten como mayores.



En es-cool se adentran en este hábito en el aula de 1 - 2 años. La higiene es muy importante adquirirla desde bien pequeñito, lavarse las manos, la cara y los dientes.


viernes, 5 de octubre de 2012

¿Qué hacer con los niños que muerden?


A padres y educadores nos preocupan mucho los niños que se expresan mordiendo, pues aunque se este observando, son tan rápidos que a veces no se llega a tiempo para evitarlo.

Para prevenir que un niño no convierta este gesto en un hábito, es aconsejable mostrar al niño otras maneras de expresarse. Si solo se le castiga y nos enfadamos con él, lo único que haremos sera contener al niño en sus emociones, e importante también que se actúe igual tanto en el Centro infantil como en casa, con padres, abuelos, tios...

Las causas pueden ser varias
· Exceso de energía; algunos niños son algo inquietos, tienen un exceso de energía que necesitan descargar, y se encuentran que mordiendo liberan esa tensión... se difencia por movimientos nerviosos en la acción, tensión en los brazos y cuello.

· Deseo de atención; los niños al no contar todavía con un lenguaje consolidado, no pueden expresarse como quisieran a veces, recurren a los mordiscos para hacerse oir y ver, quieren solicitar la atención de adultos e incluso de los otros niños.

· Dolencias en las encías; la mayoría de niños muerde en el periodo de desarrollo de los dientes, se sienten molestos y se alivían mordiendo.

¿Qué podemos hacer?

Ante todo debemos mantener la calma, aunque a veces resulte imposible y nuestro primer instinto sea el grito para que acabe la acción, tampoco a de corregirse de ese modo, ni dejar que muerda sin decirle nada. Acercarse a él con un tono contundente, serio, pero sin chillar ni estar enfadada y con una actitud de comprensión y escucha. Intentar el dialogo y hacerle ver otras formas de expresarle al otro su intención de jugar con él, dandole besos, abrazos...si quiere algo para morder, ofrecerle un muñeco, una fruta...y decirle que a los niños les duele y a los juguetes no...besos a los niños y morder los juguetes.

Si toda nuestra atención se concentra en que muerde, estaremos remarcando este acto y no otras aceptables. Pero si le mostramos comprensión, le estaremos ofreciendo otras posibilidades.

Evitar juegos como el "Te voy a comer", "Eres tan guapo que te como"...pues potencian el poder de la boca.

Debemos elogiarle siempre que veamos que resuelve situaciones en las que antes hubiese reaccionado mordiendo, y no haya sido asi.

Evitar etiquetas tipo, "mordedor", "conflictivo"...necesita una actitud de amorosidad.

Debemos de saber que se trata de otro comportamiento más como el pegar, empujar, llorar...

Se requiere tiempo y paciencia, trabajarlo diariamente. Habrá que repetirle muchas veces lo mismo, pero es necesario, pues cuesta que se habitúe a una nueva forma de expresarse. Suele resultar cansado, los papas pueden empezar a pensar que el niño no les entiende y se rinden. No debemos dejarnos llevar por nuestra frustración, hay que tener constancia y confianza con el niño y con nosotros mismos, al final se ven los resultados.

Recordad, ¡Paciencia y comprensión!